Cañones y mantequilla
Por: FRANCISCO
CAJIAO | 6:33 p.m. | 29 de agosto
del 2011
Francisco Cajiao
Hacen falta nuevas universidades, para no tener que inaugurar tantas
cárceles.
Recuerdo mucho de mis estudios de posgrado el libro
de Samuelson en el que veíamos los rudimentos de la economía. Hablando de las
políticas públicas, si mal no estoy, recurría a un gráfico muy sencillo, en el
cual se apreciaba cómo si una sociedad decidía comprar más cañones tenía que
sacrificar una buena cantidad de mantequilla.
Dicho de
otra manera, la disyuntiva es entre guerra y paz, soldados y profesionales,
helicópteros y colegios... Es claro que toda sociedad requiere unas cosas y las
otras. Lo que varía es la decisión sobre cuál debe prevalecer y qué debe
sacrificarse. No es un misterio que en la última década el país optara por la
guerra, los helicópteros, los soldados. Basta con ver la evolución del
presupuesto nacional aplicado a estos rubros frente al que correspondió a la
educación infantil, básica, superior, ciencia, tecnología, cultura...
No voy a discutir si el momento histórico lo
exigía. Si la estupidez y anacronismo de las guerrillas lograron estos
grandiosos objetivos sociales. Si la lucha contra el terrorismo, el
narcotráfico, los paramilitares requería un sacrificio adicional de la
inteligencia.
Lo importante es que la agenda del Gobierno y la
prioridad de la sociedad comienzan a oscilar de nuevo hacia la urgencia de
civilización y civilidad. La guerra no es solo contra los grupos armados:
pareciera que por fin se combate la corrupción, que, además del narcotráfico,
financia toda clase de violencias y en especial la peor de todas que es la
pobreza.
Y creo que nadie duda del valor civilizador de la
educación, siempre y cuando ayude a promover las capacidades de los niños y
jóvenes, en vez de perpetuar la inequidad. Pero esta condición aún no se
aproxima a cumplirse. Mientras el Estado aporta un poco más de un millón de
pesos por año para educar a un niño en un colegio público, en los privados
pueden pagarse entre 10 y 20 millones por la educación de un estudiante de
clase media o alta. Con estas cuentas la equidad no funciona.
A esto se
sumaba la propuesta de llevar a la educación superior el lucro como estímulo
para abrir nuevas universidades. Por fortuna se tomó la decisión de prescindir
de esta propuesta. Aparte de la resistencia de rectores, profesores y
estudiantes, debió influir en algo la situación de malestar social en Chile,
donde estuvo en estos días el Presidente. Allí se está cocinando un proceso que
no me extrañaría que desborde las fronteras del país austral y empiece a contagiar
la región. Los adolescentes y los jóvenes piden educación de buena calidad. Así
de simple. No son terroristas, son inteligentes.
Alguien ha debido recordar mayo del 68 en París. A
lo mejor corrió la voz de que antes hubo una rebelión de jóvenes contra la
guerra de Vietnam en Estados Unidos. A lo mejor todavía hay quien recuerde la
fuerza que pueden tener los jóvenes cuando deciden transgredir los preceptos
del establecimiento: la historia registra la delgada línea entre la protesta,
la fiesta y la violencia. Ya de esto se ocupó Bataille en su libro sobre el
erotismo.
Lo importante ahora es que prescindir de una
propuesta inoportuna no apacigüe la discusión central. Lo malo de esa propuesta
no fue tanto su inconveniencia intrínseca, sino su poder para dejar al margen
los aspectos más duros del debate. El punto central es que la universidad
pública es insuficiente. Hacen falta nuevas universidades para no tener que
inaugurar tantas cárceles. Son buenas las noticias de financiación de las que
hay, pero deben crearse nuevas y deben controlarse muchas que son una estafa para
los jóvenes. Esto, me parece, es lo que debe discutirse con proyecciones a diez
y veinte años. A este plazo, ¿cómo será la relación de cañones y mantequilla?
PROCESO DE COMPRENSION E INTERPRETACION
TEXTUAL
Manos a la obra…
✅ Preguntas de comprensión lectora por
niveles
🟢 1. Nivel literal (la
información está explícita en el texto)
- ¿Cuál es el libro que menciona el
autor al inicio del artículo?
- ¿Qué metáfora económica se utiliza
para hablar de las decisiones del gasto público?
- ¿Qué rubros priorizó Colombia en la
última década, según el autor?
- ¿Cuánto aporta el Estado por año para
educar a un niño en un colegio público?
- ¿Qué países y movimientos juveniles
menciona el autor como ejemplos de protesta?
🟡 2. Nivel inferencial (requiere interpretar o deducir)
- ¿Qué relación establece el autor
entre la falta de universidades y el aumento de cárceles?
- ¿Por qué el autor considera
inadecuada la propuesta de introducir el lucro en la educación superior?
- ¿Qué mensaje implícito transmite el
autor al decir que “no son terroristas, son inteligentes”?
- ¿Por qué el autor podría estar
comparando la situación actual con mayo del 68 en París o la protesta
contra la guerra de Vietnam?
- ¿Qué consecuencias sociales podrían
derivarse, según el texto, de seguir privilegiando el gasto militar sobre
el educativo?
🔴 3. Nivel crítico
(análisis y toma de postura)
- ¿Estás de acuerdo con la afirmación
“Hacen falta nuevas universidades para no tener que inaugurar tantas
cárceles”? Justifica tu respuesta.
- ¿Qué opinas sobre la diferencia de
inversión entre colegios públicos y privados? ¿Qué alternativas
propondrías?
- ¿Cómo interpretas la metáfora de
“cañones y mantequilla” en el contexto colombiano actual?
- ¿Crees que los movimientos
estudiantiles tienen un poder real de transformación social? Argumenta con
ejemplos.
- ¿Qué rol debería jugar el Estado
frente a la equidad en la educación superior?
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